“En Manacor, después de un intento de suicidio, mis amigas vinieron a llevarme pertenencias y aprovecharon para decirle al auxiliar que por favor me trataran con cariño, que estoy traumada de ingresos anteriores, y que necesito mucho amor. Él contestó: pues mirad donde la ha llevado vuestro amor, mano dura es lo que necesita…”
Anónimo, a través del formulario de Psicolapso.